viernes, 24 de septiembre de 2010

Un hemiciclo verde y rosa...


Cuando todavía faltan dos años para las próximas elecciones generales, moción de censura mediante, ya empiezan a aparecer los que pueden ser los nuevos y pequeños partidos, que intentarán e incluso pueden llegar a conseguir sentar a algún representante en el Congreso de los Diputados. Este último, por cierto, me pareció ayer en unas imágenes que estaba prácticamente vacío, y eso que fue el día de la Ley de Economía Sostenible, pero bueno, supongo que excepto en el momento de apretar el botón, sus señorías estarían el resto del tiempo de la sesión parlamentaria,  haciéndose cargo de sus menesteres fuera del hemiciclo,  lo cual no es nada novedoso, pero espero que no llegue el momento en el que ya se envalentonen nuestros diputados y copien a sus homólogos rusos.



¿Habéis visto que video tan ilustrativo? Ahí los tenéis aplicando el “por mí y por todos mis compañeros” como cuando de pequeño corrías como un sputnik hacia la pared para salvar a todos los que se habían escondido fatal.

Pero a lo que íbamos, los primeros que pretenden entrar en el zafarrancho político son según aparece en la prensa Equo, hoy todavía fundación, pero con la  pretensión de hacerse mayor y convertirse en un partido político verde. Estos partidos, tan fuera de la lógica bipartidista y nacionalista de este país, han tenido poco peso en nuestra historia democrática, sin embargo, en países como Alemania sí que han sido una fuerza política relevante, llegando incluso a participar en el gobierno desde finales de los años noventa. Sin embargo en estos momentos, el que fue el gran baluarte de esa conciencia verde en Europa, ha retrocedido en las urnas y está de capa caída respecto a épocas anteriores.

Y lo segundo que he visto hoy, y que me ha dejado con los ojos como platos, es que Belén Esteban, según un sondeo realizado por Sigma Dos, si hubiera unas elecciones mañana mismo, se situaría como tercera fuerza política de España. ¿Cómo se os queda el cuerpo? Esto es ver para creer.  Y en nada ya veo  a Telecinco, influido por su cercanía a Italia, haciendo suya  esa política tan de modelos y pasarela. Incluso es posible que no tarden mucho en poner la maquinaria en marcha, y que podamos ver a la de San Blas dando mítines en todos los mercados y pueblos de este país. Y no sé si reír o llorar.

En fin, que así estamos y todavía nos faltan dos años, yo estoy impaciente por ver cómo queda la cosa. Creo que para las próximas generales nos va a hacer falta más de una jornada de reflexión. Mañana más. 

Eva

jueves, 23 de septiembre de 2010

Prohibido cicatrizar...

Me cansa profundamente la memoria histórica tal y como está planteada. Y me hastía porque tengo la sensación que lo único que se consigue con ella, es seguir avivando rencores del siglo pasado con fines de rédito político. Esta semana se ha podido leer la siguiente noticia. Y se vuelve a hablar de represión, de vidas truncadas, de luto. Y se vuelve a la gresca.

No creo que seguir apilando muertos en la memoria colectiva de este país sea productivo. Los manuales de historia, las hemerotecas, el cine y la fotografía, por poner sólo algunos ejemplos, son valiosas herramientas, capaces de trasladarnos a esa guerra fratricida. A través de ellos podemos estudiarla, comprenderla, no olvidarla. Porque al final durante esos tres años de enfrentamiento todos los españoles perdieron, todos fueron víctimas, desde el instante en el que todas las diferencias se pagaban con sangre.

Así que yo quiero, que cada uno esté amparado para recuperar a sus muertos si así lo decide, pero en la intimidad, sin bombo y platillo, sin revancha. Yo, que tuve una bisabuela viuda de un muerto enterrado en una fosa común, he de decir que ella me enseñó mucho más, con su poco rencor y su mucha inteligencia, que estas memorias históricas que se desarrollan entre el fuego cruzado de los artículos de opinión de los periódicos patrios y las declaraciones de nuestros políticos.

Mariano y José Luis, deberían de ser los primeros en saber que la vida está llena de paradojas y de encuentros y desencuentros. Ya ven, quien les iba a decir a Rajoy a Zapatero que iban a ser enemigos, y casi íntimos, cuando ambos fueron alumnos del mismo colegio de monjas de León y compañeros en el mismo patio de recreo. Es además una lástima que no hayan heredado esa “muy buena relación” que según Rajoy tuvieron sus padres, cuando corría la década de los sesenta y nuestros líderes de hoy, paseaban en pantalón corto por alguna calle leonesa como Ordoño, sin tan siquiera saber colocar en un mapa ni Ferraz ni Génova, cuando no eran nada más que dos chicos de provincias.

Pero volviendo a lo de antes, estos señores del PP y del PSOE que se han postulado como defensores y detractores de la tan traída y llevada Ley, lo tendrían crudo con mi bisabuela, ella nunca dudó en decir que era de Adolfo Suárez, que para eso con él cobró su primera pensión, defendía. Ya ven, así de claro lo tenía. Y aquello era indiscutible, y no le preocupaba que Adolfo hubiera tenido un pasado franquista, lo que le importaba y valoraba eran los pasos que dieron él y la sociedad de aquel momento, en busca de una reconciliación. Lo que quería era algo más pequeño, más cotidiano y menos político. Quería tener unos duros, y perdón por anacronismo, para comprarles algo a sus nietos. Y le importaba el ahora y no maldecir sus desdichas. Ella aprendió todo del pasado y quería mirar al futuro. 
Se me ocurre que si Adolfo no estuviera sufriendo esa enfermedad que le ha devorado sus recuerdos y a la que dedique el último post, y si mi bisabuela tampoco nos hubiera dejado, ambos podrían darles a a Mariano y a José Luis unas lecciones sobre cómo gestionar esta memoria histórica que se traen entre manos. Y no conozco el ímpetu de Adolfo, pero no dudo que ella lo consiguiera, y además con poco aspaviento, así se las gastaba, era dura y frágil, obstinada y flexible, inteligente y dulce. Era un buen ejemplo. Ojalá ustedes la hubieran conocido.

Eva


martes, 21 de septiembre de 2010

Bicicleta,cuchara, manzana, olvido...

Hoy es el día internacional del Alzheimer, y aquí os dejo un video del documental que se acaba estrenar en el Festival de Cine de San Sebastián llamado Bicicleta, cuchara, manzana.




Esta cruel enfermedad,  devora tus recuerdos y te deja con una maleta vacía de pasado. De repente un rayo de luz, un recuerdo, al momento la frustración de haberlo perdido. Al final uno acaba sintiéndose extraño de sí y de las cosas cotidianas que le rodean. Y sigues viviendo y sigues desorientado.

 En algún momento te das cuenta de que un día todo desaparecerá, y será difícil que puedas reconocerte sin saber quién fuiste. Entonces antes de que llegue ese día, te apresuras, entre ratos de malhumor y días de esperanza en revivir tus vivencias más íntimas, siempre con la duda de que esa pueda ser la última vez.

Mientras tanto, las familias de estos enfermos,  que como diría Benedetti, se introducen para siempre en un túnel o destino que no se sabe dónde acaba, se aferran al presente, a la vida, esquivando la llegada de ese día feroz  en el que te acerques a él, a tu compañero, a tu padre o a tu amigo y con ojos ausentes te pregunte quien eres.

Eva

lunes, 20 de septiembre de 2010

Entre tontones y teutones...



Ayer los sindicatos declaraban en su gira, que parece que Toxo y Méndez se hayan convertido en el Dúo Dinámico, que están con el ministro y con los mineros, que es como querer estar en misa y repicando. Estos sindicatos, si no me traiciona la memoria, un día fueron incluso obreros, y es por ello que quizá y aunque sólo sea por el que dirán, deberían de estar un poco más cerca de los de la funda que del ministro, pero claro con lo que suponen las subvenciones del estado para estas asociaciones ¿obreras?, habrán pensado que está feo morder la mano que te da de comer.
Dicen que es impresentable lo  de no pagar, pero después de esto callan, y ahí es donde llega el ministro a lo Robin Hood amenazando con quitar el dinero que han recibido quienes ahora no pagan. La intención desde luego es buenísima, pero claro del dicho al hecho hay un trecho, y este ministro no debe de saber con quien trata, así que para que se haga una idea, le doy un dato. A pesar de que uno de estos empresarios, de los que ahora han cortado el grifo, ya facturaba varios millones de euros anuales por sus empresas mineras allá por la década de los noventa, tuvo la desfachatez de declararse insolvente en disputas familiares, así que, si actuaba así con los de "casa" que no hará con los de fuera. Esto Sr. Ministro, se lo digo en confianza, no vaya a ser que luego tengamos un disgusto.

Por otro lado, y ya que usted tendrá muchos y buenos contactos, me gustaría pedirle Sr. Ministro que investigue que ha pasado con los Fondos Miner, porque yo que debo de ser  muy suspicaz, y me huelo que parte de ellos han quedado por el camino, ya sabe, por aquello de que siempre hay alguien dispuesto a trincar, y que no se han empleado pero que nada bien.  Y claro si mis sospechas son ciertas y con lo que se tenía que reconvertir no se hizo nada yo le pregunto ¿Qué va a pasar ahora?

Ahora eso sí, pasando hambre y viviendo bajo tierra salimos en el "parte" que dice mi abuela, y es que la cosa está montada así, como no cobrar no parece ser suficiente para llamar la atención de nadie, hay que hacer las cosas a las bravas, porque mientras tus problemas no están en televisiones y periódicos no existen. El otro día incluso pensé que igual que cuando Aminatu Haidar estuvo pasando hambre por su causa, corrieron hacia allí actores, literatos y políticos, muchos ya debían de estar a punto de hacer las maletas para ir a acampar a Ponferrada, claro que luego dándole más vueltas, pensé que quizá ser Saharaui tiene más glamour que ser minero y que quizá, está más de moda el palestino al cuello que el casco y el foco en la cabeza, pero bueno no hay que desanimarse que las tendencias siempre son una incógnita.

Y mientras seguía dándole vueltas a todo esto apareció como una luz la noticia de que ahora estamos en manos de Alemania, país pecador igual que España que subvenciona su carbón. Acto seguido pensé que lo mejor sería mandar una delegación a Berlín con cecina, botillo y unas buenas botellas de vino, que seguro que los buenos de los alemanes sabrían apreciar, y así ponerlos de nuestro lado, ya que ese señor de la moncloa, y por cierto también leonés, ¡Qué paradoja! ni se inmuta al ver como su tierra, y las de los alrededores están a verlas venir. Quizá los alemanes sean nuestra esperanza, ¡Quién nos lo iba a decir! Y cuando ya estaba ilusionada viendo el fin de nuestros males, pensé en el mundial, que ustedes pensarán que no viene a cuento, pero les explico. En las semifinales ganamos a aquellos gigantes teutones, y en ese momento mientras todos gritábamos gooool, nadie podía imaginar  que nuestro futuro como comarcas mineras estaría en sus manos, y quizá ahora no nos ayuden por rencor futbolero. ¡Qué  incertidumbre! Aunque bueno pensándolo mejor, estos alemanes son de los que ponen los puntos sobre las íes, y como también son parte de este tinglado minero, presumo que no van a perder este tren sin más, que para algo son la locomotora de Europa.
Pero como las cosas están revueltas, yo por si acaso ya tengo listas mis camisetas, la negra de carbón y luto, y la  blanca por si llega el momento del alivio.

Eva


domingo, 19 de septiembre de 2010

¡Extra! Grandes titulares....


Ahora que se acaba la semana me he puesto a repasar algunas de las noticias de prensa que he leído estos días, y es tal el despropósito de varios titulares que no se ni por dónde empezar. Pero aplicando la jerga taurina "valor y al toro".

Empezaré por ese titular de periódico que anuncia otro mazazo para la ciencia, titular. Resulta, que ahora que nos habíamos propuesto cambiar nuestro modelo productivo para caminar por la senda de la sociedad del conocimiento y del I+D e incluso +i, va y llega el tijeretazo presupuestario y como consecuencia hasta salimos en Nature. Aunque bueno más que llega, yo diría que continúa, nada de invertir en esa gente encerrada en laboratorios investigando sobre cosas banales, para qué. Pero además, me quedo boquiabierta al leer en algún periódico lo siguiente: "España va a perder una generación de científicos” vaya, han estado agudos en semejante reflexión, pero yo voy más allá, así de osada soy, no es que los vaya a perder, es que los ha perdido históricamente véase al Sr. Severo Ochoa, pero lo que es peor, los sigue perdiendo, yo misma conozco a algunos investigadores que cansados de becas y más becas se fueron, y eso incluso antes de la crisis y sus recortes, así pues la cruda realidad es que nuestros cerebros mejor amueblados trabajan para otros que sí pueden y quieren aprovechar su excelencia. Además, incluso me atrevería a decir que este país no sólo perderá científicos, sino a muchos más profesionales asfixiados por nuestro sistema productivo y un mercado laboral que ofrece unos trabajos como para echarse a llorar. Somos así, desaprovechamos y frustramos cada día a un buen grupo de profesionales de toda índole, a los que obligamos a emigrar o a desistir. Pero para acabar este párrafo en positivo he de decir que sigo confiando en el ingenio humano, entendido éste en el mejor de sus sentidos. Ojalá no me equivoque.

Y cuando todavía no había digerido la noticia anterior y  llega el siguiente titular,aquí. Como no teníamos bastante con todo lo que está cayendo, nos hemos convertido en el país de la UE con el mayor paro juvenil, los datos dan escalofríos, pero todavía se puede ir a peor cuando se lee que además somos quienes más empleo destruimos para este segmento de población, y como no tenían bastante también los hemos convertido en parados de larga duración, y para acabar este festival de datos catastróficos resulta que alrededor del 14% de los jóvenes españoles entre 15 y 24 años son ni-nis, vamos que no hacen nada. Así que como diría mi abuela esto es el acabose. Y no sólo eso, es un desastre absoluto para este país, para esta sociedad que permite que su futuro esté en riesgo y que castiga a los que intentan seguir adelante con el mileurismo. Con esta situación estamos poniendo en juego nuestro bienestar a medio plazo y que ya de paso consentimos que nuestros jóvenes caminen con paso firme hacia la exclusión social. Esta realidad debería de sonrojarnos y hacernos conscientes de nuestro fracaso colectivo. 

Pero los jóvenes no son los únicos que están a verlas venir, el siguiente titular habla de las familias de este país y su empobrecimiento paulatino, o lo que es lo mismo, su pérdida de poder adquisitivo noticia. A tenor de los datos de este año y de los que se vaticinan para el futuro, es normal que el low-cost se haya convertido en el modelo perfecto para seguir haciéndonos creer que podemos permitirnos tener una vida de ricos pero hecha a medida de pobres. Me preocupa, y mucho que esta sociedad se vaya a convertir en un cascarón de nuez a la deriva. Si las clases medias, tal y como las entendíamos en el marco de la dialéctica de la sociedad de clases, se adelgazan y pierde su “virtud” del término medio, dejando de aglutinar a una mayoría social ni rica ni pobre, estaremos poniendo en riego las conquistas sociales conseguidas bajo el modelo de los Estados del Bienestar y los servicios más elementales como educación, sanidad y pensiones, pueden quebrase en un  futuro próximo. Parece lógico pensar que al hablar de progreso social nos referimos a la conquista, aunque lenta, de nuevas metas que mejoren nuestra calidad de vida, pues bien, a tenor de los datos, estamos ante una involución. Aunque quizá la percepción de esta situación es tan difusa, porque nadie habla claro. No existe un atisbo de protesta social, e incluso los sindicatos, que históricamente han luchado por los derechos del trabajador, están cada vez más “aburguesados”, por seguir con la dialéctica de clases, e incluso miopes como para reflexionar sobre este run-run. A mi juicio, quizá deberían de pensar, y mejor pronto que tarde, sobre una cuestión. Está muy bien ir a Rodiezmo, y seguir siendo ¿obreros?, pero hoy además de los trabajadores de cuello azul, aglutinados en un término que detesto como operarios, están los otros, los de cuello blanco, quienes lentamente han cruzado la línea hacia el estatus tradicional del obrero a juzgar por la precariedad e inestabilidad de sus trabajos, así como, por la remuneración de sus salarios. Porque yo me pregunto, ¿un ingeniero que trabaja más de diez horas en una consultora y es mileurista, es también obrero? Probablemente sí. Pero todavía hay un desajuste monumental entre las dialécticas históricas y las reales, y mientras dure, las que pierden son estas últimas.

Intentando encontrar todavía un noticia capaz de alegrarme la jornada sigo buscando, pero mira tú por donde lo siguiente que encuentro igual o peor que lo anterior, la destitución de la directora del CIS, titular. Parece que los datos derivados las encuestas, realizadas por el CIS y que afectaban al gobierno, que para más señas es su “jefe”, no contentaban al ejecutivo, y entonces en un arranque más propio de un niño al que le ha dejado de gustar su juguete y lo rompe, han decidido cortar cabezas, lo cual, dicho sea de paso no sé si se ha hecho con la doble intención de, por una lado dejar claro que al “jefe” siempre hay que contarle sus bondades aunque sean falsas, lo cual es desde todo punto de vista delirante, y por otro lado servir de aviso al resto de navegantes de los diferentes organismos autónomos, agencias y etc., sobre la necesidad de su buen comportamiento. Claro que bien pensado, como a todos estos cargos se llega, además de por méritos profesionales, por otra vía más común, el dedo que te señala como el elegido, la consecuencia es que quien te alzo al olimpo es el mismo que cuando lo considere te descenderá a los infiernos. Pero vaya por delante, que estas prácticas de perretas, me parecen tan impresentables, que ya le dan a uno la certeza, de que este u otro gobierno, no quiere saber lo que opina de él la sociedad y por tanto hacer el esfuerzo de mejorar, si no mantener su fuerza político-electoral de cara a la galería utilizando los instrumentos de poder que en cada ocasión tienen al alcance de su mano. En fin que todo esto es muy democrático y honesto. Ver para creer.

Y en este despropósito colectivo, donde para los españoles, los políticos constituyen el tercer problema de este país, que solo dicho así ya acojona pensar que quienes deberían de solucionar nuestros problemas sean considerados un problema en sí mismo, ahora resulta que no satisfechos con su rollo macabeo de aplausos y circo frecuente en el congreso, algunas organizaciones como SOS Racismo los acusan del aumento de sus mensajes xenófobos noticia. Este titular, no hace más que mejorar mi borrachera ante tantas buenas nuevas, porque vamos como el refrán, de mal en peor, resulta que sus señorías buscan el voto con argumentos populistas y xenófobos, cojonudo, esto sí que es de una inteligencia superior, pero en idiotez. Eso sí, nuestros políticos siempre a la vanguardia, no vaya a ser que alguien viendo cómo está el panorama en Europa, los vaya a tachar de estar chapados a la antigua en estas cuestiones. Y a seguir enredando la madeja, ahora que Sarkozy ha abierto la veda con los gitanos, que Europa no sabe y no contesta, resulta que desde el PSOE ponen el grito en el cielo por las aventuras francesas, pero sin saber los pobres que mientras Zapatero sea el que al fin y al cabo le aprieta la mano a Sarkozy en cumbres Europeas o del mundo o del universo, le va a dar la razón al inquilino del Elíseo, por otro lado, y para no ser menos o quedarse atrás, Rajoy hace sus pinitos en Melilla, así pues, parece claro que esto de la raza, la diferencia, y el conflicto entre nativos y migrantes va a estar de moda por lo menos hasta la colección primavera/verano del 2011. Y es que el voto es el voto. ¡Qué panorama!


Y como en temas mundanos y terrenales el percal tiene tela, viene el representante de Dios en la tierra a darnos otra alegría, y va Benedicto XVI y se reúne con víctimas de abusos sexuales véase aquí.  Y no contento, en otro acto de valentía ha expresado en una misa, la "vergüenza y la humillación" que siente por los abusos a menores cometidos por sacerdotes. Y digo yo, que para seguir con el refranero a este no le vendría mal aquello de “a buenas horas mangas verdes”. Yo no soy una erudita en cuestiones religiosas, bueno aunque a decir verdad no lo soy en nada, pero si al Dios de los católicos, de repente le da por aplicar sus poderes y viene aquí a ver los comportamientos de algunos de sus “hijos” se va a volver a morir sin necesidad de crucifixión ni de amigos como Poncio Pilato. Entiendo que ovejas negras hay en todas partes, pero esto de barrer para debajo de la mesa para que no se vea la mierda está muy feo aunque vistas de blanco y seas el mismísimo papa. Y lo de predicar con el ejemplo, y acabar con tanto cura depravado debe de dar pereza en el Vaticano, lástima que no se les haya olvidado que tal cualidad es considerada en sus libros como un pecado capital. Amén.


Y como ya uno se cansa de este festival de noticias deprimentes, abre la sección de Deportes, y es cuando de repente, me reconcilio con el mundo al ver a Nadal mordisqueando su tropeo del Open de EE.UU. Me encanta este chico, debería de ser objeto de estudio en los colegios de este país, porque representa es humildad impropia de los tiempos en los que vivimos, el reconocimiento al esfuerzo y al trabajo, y no el ser famoso por cuatro revolcones con cualquiera, porque tiene halagos para sus rivales y porque éstos, aun cuando deben de sentir todavía el horrible dolor de la derrota, corren por la pista para abrazarlo y decirle que es el mejor del tenis en este momento. Así que ¡olé por ti Rafa!


Eva

sábado, 18 de septiembre de 2010

¡Qué vuelvan los humanos!...



Voy a odiar a Camarón de la Isla y hasta las cuatro estaciones de Vivaldi por culpa de esos números de teléfono capaces de transformarse desde el primer "pi” en máquinas capaces de sacarte de quicio y convertirte en una persona bipolar a lo Jekyll y Mr. Hyde. Marque uno si quiere....marque dos si desea.....marque el ochocientos si ....Y de repente, te descubres a ti mismo en el sillón, fumando como si mañana se fuera a dejar de fabricar tabaco en el mundo, gritando al vacío -¡Quiero hablar con una persona!- a lo que la máquina te contesta: -Esa opción no está disponible-, y  en ese momento, al menos yo, comienzo a tener tentaciones de estampar el teléfono contra la pared, pero consigo frenar mis ansias y esperar hasta que llega un rayo de luz y una voz te dice - manténgase a la espera, será atendido por un operador- y entonces sonríes, estás feliz y radiante, pero la alegría, como en casa del pobre dura poco, y no tardas en darte cuenta que llevas diez minutos seguidos oyendo las ya cansinas estaciones Vivaldi e instintivamente, empiezas a odiar al compositor de tal tortura, que fíjate tú, pienso ahora, lo que deforman los siglos las obras, jamás se hubiera imaginado el pobre Antonio, que sus estaciones serían más oídas en los  tiempos que espera todo quisqui para poder hablar con un tele-operador cualquiera, que en grandes óperas y teatros.

Y ya cuando una tal Jennifer, Josefa o como se llame según la ocasión, te coge el teléfono sientes un gran alivio pensando que ahora sí que te van a atender y entender. Pero no. Porque no saben qué pasa, no saben tú código pin, pan o pun, y vuelves a deseperarte hasta que por ciencia infusa  aparece el dichoso código, ahora sí que sí, piensas en tu ignorancia y de nuevo pletórico por tu dicha comienzas a contarles el motivo de tu llamada, pero de nuevo se han percatado, después de varios minutos y consultas que no pueden ayudarte, has de ponerte en contacto con el departamento del departamento del área de no sé qué, y te encuentras suplicando que no te cuelguen y que te pasen con alguien, llegados a este punto, en el mejor de los casos, que no sucede siempre, pueden pasarte con otro fulano un tal Juanjo, Kevin o como se vuelva a llamar, eso sí, antes de poder hablar con el nuevo otra vez las estaciones de Vivaldi,  cada vez más insoportables, hasta que de repente se oye - le atiende menganito- y en ese momento le vuelves a contar las penurias de tu problema con un tono de voz que gana decibelios por segundos, y el tal agente u operador te vuelve a explicar que no es su departamento quien lleva eso, y ya quieres cagarte en la puta madre de tu compañía de teléfono o en la que vende este o aquel billete, según el caso. Todos hablan igual, diciendo las mismas frases una y otra vez, he pensado muchas veces que deben de ser una retahíla de palabras aprendidas para repetir una y otra vez al personal, lo  que hace que hasta que ellos mismos suenan como robots –No Sr., siento comunicarle que el problema que me comenta no forma parte de este departamento- y así hasta la saciedad. 

Pero no puedes hacer nada y sigues peregrinando por departamentos y operadores hasta que encuentras a alguien, nunca antes de la décima voz que escuchas, que o bien te soluciona la papeleta o en el peor y humano de los casos acabas harto y al borde de necesitar un tranquimazin, maldiciendo sus empresas, amenazando con cancelar todo, no volver a viajar con ellos o lo que haga falta. 

A mí lo que me pasma, es que esas personas que te contestan una y otra vez, no pierden los nervios a pesar de recibir un montón de llamadas al día que tienen siempre presentes a sus madres en las cabezas, y aún más, nunca dejan de tratarte de su excelentísima e ilustrísima santidad para arriba, a pesar de que tú estés fuera de sí gritando como si estuvieras en medio de un pelea callejera. Yo que soy de las que me encabrono con los del Vodatron, el Movie-star y los de perico de los palotes por estos sistemas tan inútiles y desesperantes, al final pienso en ellos, en los de los cascos, porque tienen un trabajo de tela marinera, seguramente con poca capacidad de maniobra para resolver cuestiones, lo cual, aún sin serlo seguramente en muchos casos, puede hacerlos parecer incompetentes y de los grandes, cosa que encabrona. Mientras tanto, en esas mismas empresas, pero lejos de esos teléfonos y de la mala hostia del personal, imagino a los cabezas pensantes de todo este sistema en sus despachos, urdiendo  maquinaciones sobre nuevos sistemas que ahorren personal, o lo hagan cada vez más inútil, al tiempo que discurren sobre innovaciones diabólicas para que esas maquinitas sigan hablándote y pidiéndote que pulses quinientas teclas aunque sea a costa de empobrecer el servicio al cliente. Aunque pensándolo bien, eso dentro de poco va a importar un bledo, viendo como está ya ahora el panorama, para ilustrarlo bastan dos ejemplos, si vas al super hay que apoquinar unos céntimos por las bolsas, eso sí, no sin antes escuchar -¿Necesita bolsas?- a lo que tú piensas, o al menos yo pienso –no maja me entra todo en los bolsillos del vaquero- y si ya la cosa es a lo grande, como facturar una segunda maleta en cualquier mostrador de aeropuerto, no hay quien te libre de soltar un billete. Así que definitivamente el Low-Cost-de-mierda se está instalando en todas partes y nosotros aquí tan tranquilos, aunque sea esto último una contradicción teniendo en cuenta que a muchos estas cosas nos sacan de quicio y mucho.

Eva

jueves, 16 de septiembre de 2010

Cuando los pasamontañas se sacan del armario...



Ahora que está a punto de tronar, hay que acordase de Santa Bárbara, pero como casi siempre, está a punto de ser demasiado tarde. “2010, fecha clave de la minería” leí hace poco en un titular de periódico y a renglón seguido, lo de siempre, reconversión de las cuencas mineras ¡JA! Eso es lo primero que me viene a la cabeza. El carbón se muere, lo matan, de eso no tengo casi dudas. Que es una energía subvencionada lo tengo claro, que  la eólica y la solar también lo son es incuestionable, que éstas últimas son de momento energías más de moda que capaces de hacer que un país como el nuestro sea capaz de satisfacer la mayoría de su demanda energética interna, una realidad cristalina. El tan traído y llevado mix-energético otro ¡JA!

Pero obviando la cuestión de fondo, el sempiterno déficit energético de este país, voy a ir a algo más pequeño, que conozco mejor, el carbón y sus cuencas, no en vano, cuento por generaciones la unión entre mi familia y la mina. Advierto de antemano que no seré imparcial. Es justo aclararlo.
Entre los muchos recuerdos de mi infancia, están los ojos de casi todos los hombres que conocí maquillados por carbón, no valía una ducha en un cuarto de aseo en el pozo, el polvillo del carbón debajo de los ojos permanecía en ellos, igual que ahora lo hacen esos lápices de ojo de color negro que uso yo misma en las fiestas y otros días de guardar. He visto remendar fundas (también conocidos como monos azules) y volver a remendar lo remendado una y otra vez. He escuchado innumerables conversaciones de mina, no en vano oí muchas veces aquello de que “se pican ocho horas en la mina y otras tantas fuera de ella”. Con el tiempo distinguí la diferencia entre un picador, un entibador o un artillero. Conozco lo que es una llamada que anuncia la tragedia, de la misma manera que he visto lo que es vivir atado a una máquina de oxigeno que te proporcione de forma artificial la respiración que más de treinta años  de mina te quitó. Se también, que la mina produce un sentimiento que puede resultar extraño pero que se asume sin pestañear en las cuencas, la mina mata y da de comer. Así como suena, tan sencillo y tan complicado.
Las cuencas han vivido sólo del carbón, ese quizá ha sido su pecado, su única salida. No se reconvierte nada, no hay alternativa gubernamental, y como dice el cuento para muestra hay muchos botones. Se cierra la mina, se encierra el carbón. Se acabó la historia. El que esté prejubilado tuvo suerte, el que no lo esté, a encerrarse en el pozo, a correr delante de los antidisturbios, esto ya lo he visto antes, se ponen parches, planes del carbón con el ministerio de turno poniendo firmas y sellos y a seguir esperando a que vuelva la próxima tormenta. Y cuando llegue la próxima, pues que si es cosa de Europa, de Marte o del Universo. Y vuelta a correr enfundados en pasamontañas y vuelta a vivir en un pozo a medio kilómetro bajo el suelo, como lo hacen hoy mineros en Palencia y en León.
Se ha subvencionado el carbón sí, quizá por una cuestión de estrategia energética, quizá porque nadie sabe, puede o quiere ponerle el cascabel al gato. Y con todo y con eso los mineros vuelven a estar en la cuerda floja porque hay un canalla, dueño de todo el tinglado empresarial minero de buena parte de Asturias y León, que no paga, que los aprieta una y otra vez hasta que los asfixia. En teoría no paga para presionar a instituciones y políticos, a Europa o al sursum corda, pero él en su poltrona y los demás con una mano delante y otra detrás, sólo por sus prácticas deshonestas alguien debería actuar contra él. Pero no. Porque ministerios, juntas, diputaciones y alcaldes de toda índole están mirando para otro lado, callados, esperando a que pase el chaparrón, a que sea otro el que saque el paraguas para este diluvio.
Quizá se acabe la mina, quizá los mineros dejen de existir en este país, quizá en unos años pocos sepan ya que es un pozo, el grisú o un cielo abierto, quizá los valles mineros en unos años sean zonas deprimidas y  dónde pocos o nadie pueda vivir, quizá. Pero hoy en ellas, en las cuencas, hay vida y gente que sabe lo que es tener toneladas de tierra encima de su cabeza, y es por ello que todavía mantengo la esperanza de que igual que hace siglos los vecinos de una comarca asediada, y en el futuro minera, se dirigieron hasta el castillo del Rey Alfonso X para conseguir una Carta Puebla que los convirtió en territorio de realengo fuera del alcance de los condes que ansiaban conquistar sus territorios, hoy sean capaces de luchar por la dignidad de una profesión en extinción, por el futuro de unas comarcas que no buscan nada más, que hacer posible que todo aquel que quiera pueda vivir en la misma tierra en la que ha nacido con o sin mina, pero con un futuro.
Por si lo humano falla, por si los políticos y empresarios o quien sea, ponen esto cada vez más patas arriba quizá no estaría de más que mediara lo divino, así que antes de que la tormenta vaya a más, convendría que Santa Bárbara, ahora que empieza a tronar, y ya que es patrona de los mineros, pusiera un granito de carbón en favor de quienes la han maldecido y rezado entre dientes y a partes iguales, todos los años que la mina ha repartido pan y hostias a partes iguales en tantas  cuencas mineras de este país. Así que por si acaso Amén.

 Eva